Entrevista a Jesús Aldana.“Ex Product Manager de Amiga”

 

Jesús Aldana Valverde

Ya sabéis que desde aquí intentamos recuperar nuestro pasado, unas veces en forma de artículos de investigación y otras con entrevistas aquellas personas que fueron relevantes dentro de Commodore en España. En esta ocasión os traemos una entrevista que estamos seguros que no os va a dejar indiferentes. Puede que os suene su nombre o tal vez no, pero seguro que recordáis su trabajo en televisión cuando erais más jóvenes.

Estamos hablando de Jesús Aldana, una persona con gran emprendimiento en la actualidad pero en su pasado ocupó el cargo de Product Manager del Amiga para Commodore España, ejerciendo el puesto desde Príncipe Vergara en Madrid (Oficinas centrales de Commodore). Colaborador de la revista Amiga World con la publicación de algunos artículos y uno de los grandes responsable de que en los 90 en la televisión pudiéramos disfrutar del programa de  “Zona de Juegos”. Además de trabajar en sus inicios dentro de uno los distribuidores más fuertes de Commodore en nuestro país, Formatica 3 y publicar un libro dedicado al mundo “Multimedia”

Jesús, aunque actualmente se encuentra desvinculado del mundo Amiga, la impronta de aquellos años de los inicios de la informática han hecho de él un emprendedor dentro de este sector. Su carrera profesional siempre ha ido ligada a la investigación, aprendizaje y enseñanza de las nuevas tecnologías. Desarrollando proyectos muy interesantes o dando conferencias relacionadas con la tecnología. Fundador de Xmedia server, Valkira Network o Smartcitycontent  y miembro del Instituto Europeo para el emprendimiento (EIESPAIN). Nunca ha dejado de lado el mundo tecnológico, pero menos todavía su pasado. Prueba de ello es esta entrevista a la que Jesús se ofreció muy amablemente tras contactar. 

 

ENTREVISTA A JESÚS ALDANA, “EX PRODUCT MANAGER DE DE COMMODORE AMIGA”

 

 

Antes de empezar y para conocerte un poco mejor en lo personal ¿Quién es actualmente Jesús Aldana?

Jesús Aldana es actualmente alguien que está en proceso de asegurarse de que las líneas de vida de lo profesional y lo humano se junten para que el resultado de ambas sea el mejor de los posibles. Se supone que dado mi pasado reciente, sería un experto perteneciente a un grupo pionero en Internet. No tiene ningún mérito, mis comienzos profesionales tenias que llevarme por razones “naturales” a ser alguien que perteneciese a las primeras generaciones de profesionales de cualquier actividad en lo que antes era Internet, que hoy es casi todo. Me han llamado gurú, y es un término que no me gusta. Se otorga el título de gurú muy fácilmente. No es un don divino. Si tiene que ser algo por lo que destacas, es fruto de una actitud de permanente búsqueda de lo diferente, mezclado con experiencias privilegiadas, algo de suerte y de un poquito de locura. La historia la escriben los que hoy triunfan, y si tuviera que esforzarme en ponerle a alguien el rango de gurú, dejaría fuera a muchos fundadores de marcas hoy incuestionables y necesariamente veneradas por universidades y escuelas de negocios que necesitan crear leyendas para sus alumnos. 

Solemos visualizar o pensar en tecnología cuando oímos hablar de innovación. Creo firmemente que el mayor reto de innovación de las dos próximas décadas consiste en desarrollar el mismo espíritu humano que llevó nuestra sociedad a progresar tanto en medios tecnológicos, hacia cotas donde nuestro ADN demuestre que no se acomoda en los mismos, sino que sean capaces de superarlas. Hablo de superación, de colaboración, de ruptura de fronteras o monopolios, de sed de aventura, de encontrar nuevos espacios de negocio, no mutaciones de los mismos que ya hay. Todo esto, quedó dentro de mi cuando tuve el privilegio de trabajar en la época de los Commodore Amiga, del Next de Steve Jobs, de Atari y de tantos y tantos esfuerzos titánicos por romper moldes preestablecidos con iniciativas para hacer mejor nuestra sociedad. Para todo esto, es clave que los que contamos con una experiencia, podamos transmitirla a nuevos emprendedores mimetizándonos con su faceta personal. 

 

¿Jesús cuáles fueron tus inicios profesionales y cómo llegaste a Commodore? ¿Antes de Commodore ya veías la tecnología como tu futuro laboral?

Mis inicios profesionales debería separarlos en dos escenarios. Por un lado, hice de todo para contribuir económicamente en mi casa desde los 15 años. Esto es algo que hoy es difícil de entender. Descargaba de un camión sacos de 50 kilos para la marca El Almendro. Etiquetaba ropa para una gran marca de ropa o después de salir del Instituto, me subía a un autobús para tocar el bajo eléctrico como músico en una banda en salas de flamenco de Madrid. Volvía a las 5 de la mañana con un paquete de churros, dejaba una parte de lo ganado para mis padres y me guardaba otra para comprarme unos vaqueros. Eran tiempos difíciles para muchas familias. 

Pero por otro lado mi padre trabajaba en un sector en crisis, pero era el de la informática, que se encontraba en en pleno proceso de consolidación y reconversión. Él la sufrió. 1000 marcas quedaron en 50. Le dije a mi padre que no quería estudiar carrera universitaria. Se convenció de que no había otra por mi parte. Siempre sentí fervor y una especial intuición por las nuevas tecnologías. Desde que era pequeño, mi progenitor me llevaba a las primeras ferias de SIMO donde solo había 30 o 40 expositores. Observaba, escuchaba y me impregnaba de todo el fenómeno de la revolución de los home computers, los primeros ordenadores dedicados al entretenimiento como los Amstrad. Años después, mi padre tenía relación como proveedor de material informático de un concesionario oficial de Commodore que se llamaba Formatica 3, sito en San Sebastián de los Reyes. Les habló de mi y de como llevaba años siendo apasionado de los Commodore 20 o 64, y en general, de mis ganas. Por aquel entonces, había ganado suficiente como para sacarme el carnet de conducir, comprarme un Seat 600 y un traje. Y así, entré a trabajar con unas personas maravillosas. Y conocí al Amiga. Fué amor a primera vista. Todo fue muy rápido. Hice de todo. Vendía ordenadores, daba formación, los repartía con mi propio coche. Encontré mi carrera universitaria. Ese concesionario se convirtió en uno de los cinco más importantes para Commodore. Años después, me encontré trabajando en la misma central de Commodore España. Fué una separación dura para la que fué mi primera familia profesional, pero fue inevitable. Y así, aunque tenía claro que no sería carne de multinacional para siempre, tuve el privilegio de con tan solo 21 años, de aprender de todo lo que acontece en un ecosistema de ese tipo. Hoy, cambian los mecanismos de comunicaciòn, los vocablos o lenguajes corporativos, o los tiempos de objetivos, pero la dinámica es la misma. Así pues, tuve la suerte de ir combinando proyectos personales que me otorgaban una independencia, con las experiencias profesionales en empresas cuyos modelos de organización interna y orientación a objetivos me fueron tremendamente beneficiosos para mis futuros emprendimientos. 

 

Por lo que sabemos fuiste colaborador de la revista revista Amiga World. ¿Fue un paso más dentro de tu paso por Commodore o era algo independiente a este? 

Como en muchos órdenes de la vida, en aquella época, vivir la experiencia de trabajar como Product Manager de un fabricante innovador en tecnología de la que pretendía cambiar el mundo cotidiano de las personas, fue un privilegio irrepetible. Sin carrera universitaria, me vi siendo Product Manager en Commodore con 21 años.  Hoy, puedes trabajar en Google, en Apple, en Samsung, pero ni en los mayores rangos jerárquicos de compañias como estas tenias acceso a lo que nosotros vivimos. Yo tuve acceso a lo que un Director General de Samsung España no tiene, Le viene dado, y obligado. Éramos una pequeña familia. No solo nosotros, cualquiera de las grandes empresas tecnológicas donde la información que te llegaba era rápida, directa y amplía. Así pues, cuando me incorporo a Commodore España no tardó en establecer relación con Juan Manuel Urraca, Director de Amiga World, alguien que desde su sector, la prensa, desarrollaba su labor con una pasión y libertad muy parecida a la nuestra. E inmediatamente, nos convenimos a colaborar. Es que no había otra. Además yo siempre he tenido como rasgo de mi personalidad el compartir, divulgar o impulsar usando la comunicación en todo aquello en lo que creo. Y fue fácil. Yo era una cotorra, un ser ávido en experiencias y en poder contarlas. Esto estaba por encima de buscar méritos para mi empresa, era pura pasión

 

¿”TrebolMedia”  fue tu primer proyecto empresarial? ¿ La creación de esta empresa fue a raíz de estar con Commodore o era algo anterior?

Fue a raíz de estar en Commodore. Cuando tienes un espíritu inquieto y tienes la suerte de vivir una experiencia así, no es fácil ni aceptar, ni decidir ni elegir próximos pasos profesionales. Es el precio de lo exclusivo. Así que cuando salgo de Commodore solo sabia que tenia que hacer algo, aunque no sabía realmente que hacer. Me moví más por intuición y por el deseo de seguir aprendiendo. Para ello, tenía que crear una entidad que me permitiera  tener una tarjeta de presentación para seguir desarrollando todo lo que en realidad ya venía haciendo. Formar, enseñar, aprender, observar, vivir, experimentar y disfrutar de toda una revolución donde sectores de toda la vida como el de producción musical, diseño, imprentas, construcción, eventos, etc…estaban asumiendo que las nuevas tecnologías venían para cambiar para siempre la forma de hacer las cosas. Y el Amiga, aún tenía mucho que decir en todo esto. Así, Trebolmedia era tanto una empresa de consultoría, una escuela de formación en nuevas tecnologías y un laboratorio del nuevo mundo de la multimedia. Era un mundo nuevo, y no de como vivía mi yo en el mundo profesional y ese yo pasaba por aprender, vivir, mostrar y disfrutar de un momento que no sabía porque, pero sentí que era único. Y el Amiga me había inoculado un veneno para siempre.

 

Con TrebolMedia ayudaste a producir uno los programas de RTVE  “Zona de Juego” ¿Cómo conseguiste entrar en el programa de RTVE?¿Fue un cruce de oportunidades?

Si, fue un cruce de oportunidades. Enlazando con lo anterior, la productora Nickolodeon americana cierra acuerdo con TVE para producir en España una réplica de su programa original que aquí se llamó Zona de Juego. Fue el primer programa de tv en Europa donde la grabación del mismo se realizaba teniendo como eje audiovisual, producción y mecánica de desarrollo del mismo, a un grupo de ordenadores donde el modelo líder fue el Amiga, junto con un anillo aliado de Macs de Apple dedicados al sonido. En TVE había excelentes profesionales pero todo esto les pillaba muy de nuevas. Yo tenía relación con TVE gracias a mi trabajo en Commodore. La productora exigió que hubiera alguien experto en Amiga. Y así me llamaron. Fue una experiencia preciosa. Realmente el software, el esquema de montaje y todo su uso venía bastante bien “enlatado”, así que mi labor fue mas supervisar y dar soporte que ser una parte clave, pero fui un privilegiado.

 

¿La empresa colaboró durante todas las “temporadas” del programa (1993 a 1995)? Por aquella época habían dos programas más que competían con “Zona de juegos”, el de “Hugolandia” y el de “Dentro del talismán”. Llegaste a relacionarte con ellos o sabías si utlizaban sistemas parecidos al que tenías en Trebolmedia.

No los conocí. Después de Zona de Juegos participe en las grabación de más de 400 programa que usaban también el Amiga aunque en este caso con menos protagonista en la producción audiovisual. Fue el caso LINGO, programa concurso presentado por Ramoncín en TVE2 (1993-1996).

 

 

 

Por lo que sabemos y cuentas en una entrevista publicada en Amiga World en 1993, el amiga 3000 era el gran caballo de batalla de aquella producción televisiva, ¿Recuerdas cómo lograbas crear esas producciones?

El Amiga 3000 nunca llegó a ser lo que se pretendió. Jamás hubo software realmente adecuado para su procesador Motorola 68030 y 68040, ni éxitos en el uso de aplicaciones de índole profesional. El caballo de batalla nunca dejó de ser el Amiga 500. Aunque no fue el único equipo. Cito la publicado en la revista  “Muchos Amiga 3000 con multitud de software, tarjetas de digitalización, tarjetas de 24 bits, genlocks de alta calidad, interfaces midi, codificadores, equipo para hacer Chroma Key, algún Macintosh y algún que otro PC compatible, que se coló a última hora sin que nadie sepa realmente por qué”

 

Para aquellos que tengan curiosidad, así se explicaba el proceso de creación de los efectos del programa según se cuenta en Amiga World (nº45, 1993):  “En la primera parte varios Amigas se encargaban de mover a Benito, mostrar el fondo con las casillas sobre el que se movía y ofrecer resúmenes de la situación del juego. Los Amigas se conectaban entre sí por red, transmitiendo el primer ordenador la posición exacta de Benito a los demás. De esta manera, sólo se requería la presencia de un operario para manejar unos cuantos ordenadores.

La segunda es la de más contenido técnico, más tiempo de trabajo para prepararla (teniendo en cuenta que dura menos de 2 minutos) y más riesgos de cuelgues y demás presencias de duendes y gurus (y bombas, que los Macintosh también se cuelgan). Por cierto, la presencia del Mac estaba basada en la reproducción de todos los sonidos y músicas que adornan y enriquecen el programa. Estaban equipados con tarjetas de sonido de 16 bits de una calidad inigualable en estos momentos por ninguna tarjeta de similares características”

 

Entonces el mundo de Commodore y en especial el Amiga ¿Como se veía desde dentro? Me refiero desde la propia Comodore de Príncipe Vergara. No hace mucho nos contaba por aquí su experiencia Andreu Ibáñez, David Sancho o Rubén Colón, (Seguro que te suenan). ¿ Cuál fue tu experiencia?

Hubo mucha gente especial en aquella época. De todas las áreas. Yo no puedo olvidarme de alguien que vino de Digital, todopoderosa multinacional que le hacía la vida imposible a la empresa super protegida por la administración USA, IBM. Hablo de Isidro Cano. Fué mi primer gran referente profesional. Fué Director Comercial de Commodore. Un hombre especial en lo humano y en lo profesional. Claro que hubo personas geniales. Roman, Andreu, David, Miguel Angel…. 

En general, casi todo el mundo que trabajó en esa época tuvo un destacado progreso profesional. De algunos no he alcanzado a leer o escuchar un reconocimiento a la oportunidad que les brindó este periodo. Porque de alguna manera aquí nos influyó la fortuna a todos. Como en todos los pequeños o grandes imperios, los finales no son nunca bonitos. Se formó una élite excluyente e interesada. Entonces es cuando empieza la mayor injusticia con distribuidores, colaboradores, influyentes, que son denostados sin la atención que se merecían. No es fácil equilibrar el cariño que dedicas a los que evangelizan y a los que más venden cuando ambos son de igual importancia en un producto que no está consolidado. De los directivos, bastantes de los destacados acabaron en SEGA, luego en el REAL MADRID, con incluso Dirección General. No hubieran llegado jamás a puestos privilegiados sin la influencia que les proporcionó Commodore y la suerte de aprender de personas como Isidro, que llegaron a esta empresa por asumir algo más que un salario, llegaron por un reto. Hubo más talento en el anillo de colaboradores que en las personas que estuvieron en nómina de Commodore. En general, y después de muchos años, países y culturas de trabajo, el equipo no fue consciente ni fué brillante.  El que triunfó fue el Amiga, los padres de Commodore y los que seguís ahí. Mi experiencia en aquella época fué determinante, maravillosa, para los éxitos que pude tener profesionalmente. Y yo reconozco que tenía mucha pasión pero muchas carencias. En lo personal, acorde a mis valores, me avergüenza el ver en que se han convertido algunas personas que llegaron a Commodore por pura suerte y que sin esa experiencia, no serían lo que son hoy. No se si es mas triste aquellos que no se han dado cuenta o aquellos que no lo han agradecido pero me quedo con todas esas personas que hoy aún mantiene viva una idea, algo más que una marca, un sistema operativo. 

Y hablando de esto, así como Commodore o Atari fueron asfixiados por un indecente programa de bloqueo comercial para favorecer a Intel. Microsoft o IBM de manera que no se hicieran versiones de software popular para el Amiga, hoy asisto y observo como alguna marca de móviles está respondiendo a lo mismo que vivimos nosotros con un resultado sorprendente a su favor. Como dije, no soy gurú, me nutro de la experiencia, pero apostaría a que se avecina una revolución donde algunas marcas americanas y alguna coreana van a encontrarse con rocas muy duras.

 

Cómo Product Manager de Amiga estuviste trabajando en Commodore, pero ¿Hasta cuándo?

Jesús Aldana (Fotografiado para Amiga Wrold) en 1993

Yo viví la época mejor. La de mucha gente que creyó en plantar cara al espanto de un PC con 16 colores. La de un Director General discutido como Santiago de Gracia y su discutido Director Técnico. Yo solo puedo decir que me escuchó, y así entre en Commodore. Colérico pero interminable en energía, trabajo y ambición. Luego vino Miguel Angel. Más abierto, creativo, democrático e impulsor de todos somos todos. Pero también más iluso, disperso y de riesgos sin vuelta atrás.  Sin olvidar a otras personas que no estaban en nómina de Commodore pero que contribuyeron con su pasión, talento y dedicación, a la difusión de todas las bondades del Amiga. Yo me salí a tiempo, cuando un perfil que siempre he evitado se hizo con los mandos. Un Director General que era un financiero. No tenía ni idea. Ni de la industria, ni de la oportunidad, ni de personas. Ni de nada. Y en ese momento es cuando personas sacan sus lenguas a lamer. Y ahí es cuando debes marchar y cuando debes entender que si un individuo así está al mando de un proyecto como Commodore, es porque el sueño se acabó, y que en el núcleo del Consejo de Administración y de principales accionistas, se ha tirado la toalla y solo les queda el objetivo de recuperar el máximo de la inversión que puedan. Si hoy soy mayor para eso, entonces era aún más joven para lo mismo. Me fui cuando entendí que tenía mucho más que aprender fuera que chupar del bote de un proyecto que ya estaba condenado y cuyas consecuencias de quienes como responsables así lo entendieron se vivían más en la central que en la calle, donde aún, y por mucho, el Amiga era ya no solo único, útil, sino leyenda.

 

Me imagino que desde tu puesto de Commodore hacías seminarios y presentaciones de productos relacionados con el Amiga. ¿Nos puedes contar cómo se llevaban a cabo esas campañas?

Hubo muchos frentes. Ferias, spots para tv, tours por España con demostraciones, prensa…

Siempre he tenido un componente creativo. El Amiga tenía unas prestaciones que hacían fácil dejar volar tu creatividad. Y el software estaba a la altura. Me acuerdo que en las horas de comida me iba la sala de “demostraciones”  y me encantaba jugar con Deluxe Paint orquestando como un niño dibujos y efectos con su interminable paleta de colores de aquellos 4096 que eran todo para la época. Entonces, un día entró en la sala el Director General, Santiado de Gracia. Yo no me di cuenta, pero el estaba detrás observando como yo iba creando grafismos fascinado con la proyección sobre una gran pantalla a la que estaba conectada el Amiga de esa sala.  Aquel hombre, parco de palabras, me otorgó el título no oficial de “demostrador del Amiga”. Y desde entonces, cualquier iniciativa que tuve fué autorizada y apoyada por él. Yo hacía cosas por instinto. Era joven e inexperto. No puedo decir que cuando contactaba con colaboradores lo hacía por estrategia empresarial. Soy sincero. Intuía que era algo productivo, pero lo hacía por pasión a una causa a la que ni era consciente de cuanto me había unido a ella. Por ejemplo, conocí a una persona que había conocido como nadie el programa de CAD del AMIGA. Este hombre hizo nada más y nada menos que la catedral de la Almudena en el Amiga. Y así, convocamos a la prensa para mostrar una maravilla impresionante. Era mejor que el AUTOCAD de la época. Esta persona abrió una tienda de Commodore nada más y nada menos que en el limitado por mercado pueblo madrileño de Algete. Puro idealismo. Salvador  era uno de los creyentes, de los luego olvidados. Era un hombre brillante en su labor, admirable en su causa pero muy limitado en su capacidad de exposición oral. Me acuerdo que algunos de los empleados de Commodore España, sito en Príncipe de Vergara 109, se rieron de él. Su trabajo fue impresionante, su exposición torpe, no encontró ni recursos ni preparación previa ni reconocimiento, pero logramos apariciones en prensa en un ámbito de aplicación de Commodore profesional, que ya era una exigencia de carácter urgente para que el Amiga dejase de estar etiquetado como máquina de juegos. 

Hice muchas presentaciones. Algunas de ellas a domicilio. En ciudades donde teníamos concesionarios y distribuidores. La mayoría de las veces, estas demostraciones eran un intento in extremis para convencerles de que el Amiga era la bomba, y de que a pesar de problemas de soporte así como la presión continua y mediática del mundo PC, tenían que seguir apostando por Commodore y su Amiga gracias a un espectáculo de efectivismo. Al que hoy es director general de un gran club de fútbol le cubrí en su trabajo con una actuación de este tipo más de una vez. Bonitos recuerdos viajando con su Seat Ibiza 1.5 de color negro. 

Me presté o me llamaron para muchos eventos impresionantes. Como un concierto de Elton Jhon al que me invitaron. Tuve el privilegio de estar en la zona de mesas de mezclas que se suele advertir unos 100 o 200 metros en los conciertos. Un americano de color de cuyo nombre lamento no acordarme me atendió de maravilla y me explicó como había desarrollado un software donde el Amiga, monitor presente al lado de una mesa de mezclas de 164 canales de audio, mostraba como todo el audio que registraba la actuación en directo era digitalizado en tiempo real y devuelto al escenario en forma de efectos de luces gracias a cientos de focos. 

Esta y muchas experiencias fueron usadas en charlas, demostraciones y artículos en Amiga World, que se convirtió en el mejor arma para exponer las bondades de un producto que el área de marketing de Commodore, como suele ser muy condicionado por ventas o dirección general, no fué capaz de transmitir a los medios. Y así, traté de colaborar todo lo que pude escribiendo artículos. Como decía Dale Carnegie, “Lo que mejor vende es la evidencia”.

 

Desde siempre has sido un emprendedor, parte de ese espíritu es lo que te llevó hacer un libro. Me refiero a la serie de “15 horas con” publicado por Ed. Paraninfo que sacaste bajo el título “Multimedia”. ¿A qué se debió ese proyecto?

Hay dos claves para que escribiera este libro. Una, la relación del Amiga y yo. La otra, mi condición de independiente curioso y creyente en las nuevas tecnologías que me llevó a relacionarme con todo tipo de experiencias, profesionales, empresas, iniciativas o tecnologías, que formaban un escenario de cambio de lo convencional a lo digital. El Amiga me mostró que las cosas iban a cambiar para siempre. Así que entendí que no solo deriva quedarme en el universo Amiga, por propia lección de vida. Desarrolle una enorme curiosidad y cuando me di cuenta,  me encontré plasmando todo lo que veía, aprendía, me contaban o experimentaba, en un libro. Músicos, diseñadores, ingenieros, creadores de animación 3d, fotógrafos, programadores, vendedores de material informático, profesores, jefes como Isidro Cano, ejecutivos de multinacional, desarrolladores de sistemas de imágenes vía satélite….Conocí a Mara Teresa, Directora de Publicaciones de Paraninfo, y simplemente plasme en una obra distribuida mi propia vida profesional, y diría personal, que viví durante un tiempo, y que marcó para siempre, mi futuro. Hoy, más que yo que siempre miro al futuro, mi propio padre se enorgullece de que aun este libro sea obra de consulta en universidades y de que esté en la Biblioteca Nacional de muchos países de habla hispana. Yo, pienso que se lo debo todo al Amiga, a Commodore y a sus creadores. Creo en mi el espíritu de la innovación, de la exploración de lo nuevo. Este libro no registra ninguna visión privilegiada ni sesgos de gurú, sino que es el resultado de alguien que fue testigo de excepción de una época, un escriba de la historia de las nuevas tecnologías que tuvo la suerte de que alguien publicó sus escritos.

 

Cómo nos gusta conocer  y teniendo en cuenta tu paso por Commodore España no puedo evitar preguntar ¿Tienes algunas cifras de ventas? ¿Algún detalle de las campañas que se llevaban a cabo?

Excepto momento puntuales, siempre fuimos por detrás de las que se pedían desde USA. Las presiones siempre fueron enormes en ventas. Demasiado para la consolidación del producto, pero el mundo de las inversiones es así. Commodore asumió la apertura de dos frentes de batalla para los que no tenía recursos ni soportes suficientes. La división de “consumo” dedicada a la venta de los Amiga 500 cuyo uso era principalmente ser maquina de videojuegos y poco más, y la división Profesional, donde se trataba de comercializar los Amiga 2000 y posteriormente el modelo 3000, para aplicaciones y usos de índole profesional en los territorios donde los Apple, Atari y Pc´s, tenían una gran ventaja adquirida. Hablamos de diseño gráfico, composición musical, animación 3D, televisión y otros. Excepto en productoras de video y tv medias y pequeñas, el Amiga no logro objetivos de penetración suficientes. La empresa dedicaba más recursos y atención los ingresos fáciles, la venta de los Amiga 500. Curiosamente, los mejores profesionales y directivos estaban en la parte profesional. Podía decir que en la otra hubo algún auténtico inútil al frente en contraposición con gente brillante en el otro. Pero las ventas mandaban. Y como tantas veces, mueres de éxito en tu zona de confort. Así pasó, cuando aparecieron las consolas de videojuegos. No se si conservo el documento de confidencialidad, pero me acuerdo que era bastante completo. No voy a dar cifras porque además creo que son irrelevantes entre otras cosas porque en aquellos años los estudios, incluidas consultoras que te los vendían a precio de oro como siempre, eran muy inexactos, pero puedo decir que Commodore llegó a tocar con la punta de los dedos cuotas de penetración de mercado de las que muchos de los directivos que pasaron por allí ni fueron ni han sido conscientes. El culto a la leyenda que se mantiene viva no se produce por la nada, especialmente si tenemos en cuenta que no existían las redes sociales. Si ambos momentos hubieran coincidido, el resultado hubiera sido muy distinto.

 

Desde el punto de vista profesional y tecnológico ¿Qué echas de menos de aquella época?

Una época única donde aún no estaba claro como hoy que Microsoft y Apple se comerían toda la tostada, para luego ver que llegaba Google. Una Ni época donde se tenía la sensación de que los usuarios eran mucho más que clientes, eran soldados voluntarios y solventes en su decisión de compra en una revolución multimedia que muchos años más tarde nos ha convertido en una sociedad de zombies tecnológicos. Antes, elegir Atari, Commodore, Apple, PC o Amstrad era un elección libre. Hoy, se usa la tecnología según si la usan todos, o la etiqueta social que tengamos o queramos tener. El reto era posible, y levantaba pasiones. Hoy, las pasiones sobre las nuevas tecnologías se basan masivamente en que la gente se mueve para comprar el último modelo de iPhone. Es una analogía de la falta de valores, ideas y proyectos rompedores de nuestra sociedad, salvo que huelan a dinero y oportunismo. Solo hay que ver el panorama político para entenderlo. Los movimientos sociales van ahora de la mano de los modelos de utilidad, y debería ser al contrario. uismo La sociedad debe comandar los cambios como así hizo con el comercio electrónico, se volcó sobre el mismo cuando quiso. Ahora, nos evocan al borreguismo digital desde nuestros propios móviles.

 

¿En el panorama actual cómo ves que el mundo retro?¿Imaginabas que aquellos ordenadores marcarían tanto a una generación?

Yo no participo en el mundo retro, aunque me fascina bastante el fenómeno. Bueno, tengo que decir que si puedo disfruto de algún juego arcade. Los nuevos hace mucho que no me van. Pero yo vivo todo lo que acontece a la segunda pregunta de una manera que puede resultar sorprendente. En una encuesta de notoriedad el Amiga tendría un resultado decepcionante para gente como nosotros. Pero yo soy testigo de como su influencia está presente en tantos usos de las nuevas tecnologías de hoy en día sin que sus usuarios sean conscientes de cual es el pasado de la historia reciente del state of the art.  También tuve cercanía con el fallido proyecto del NEXT de Steve Jobs, y puedo asegurar que en ese proyecto Steve trato de incorporar cosas que solo el Amiga había mostrado realizar años antes. Por ello, valoro tanto vuestra labor, porque es un espacio vivo de una grandiosa realidad histórica que mis hijos conocerán cuando se la explique. Una memoria viva que no descarto que alguien con enormes medios rescate algún día porque saber que si algo nos ha enseñado la historia, es que todos los grandes imperios caen tarde o temprano, y entonces emergen las ideas, los empeños y los logros de quienes siempre fueron capaces de identificar lo que era distinto, aunque como en este caso, estuviera fuera de época cuando algunos emprendedores que habían creado un simulador de vuelo, sintetizaron en una placa, en un producto, bajo un solo teclado, a un precio asequible, la combinación de varios procesadores en multitarea creando algo único. ¡Amiga para siempre!

 

Muchas gracias Jesús por tu tiempo y por pasarte por Commodore Spain. Esperamos que nos sigas contando más cosas en un futuro cercano y nos sigas descubriendo esa parte más personal de un mundo que los usuarios solo veíamos desde fuera, mientras que vosotros sin saberlo hicistéis historia. ¡¡Un abrazo muy grande!!

Javier C.

 

Publicado 11/01/2020

 

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*

clear formSubmit