Historias del Pasado – Nicolás Rodríguez
(Capítulo 1)

 

Como siempre decimos el proyecto de Commodore Spain está abierto a todo el que quiera dejar su granito de arena y más todavía en estos días. Una buena forma de aportar es contar la experiencia vivida en primera persona con los equipos de Commodore. Así lo ha hecho Nico. Quién además de contarnos sus “Historias del pasado”, también ha compartido parte del material que usó para ello, haciendo que esta experiencia sea completa. Por eso junto con este primer capítulo de su pasado, comparte con nosotros la preservación de unos de los libros de desarrollo de juegos que se editaron en castellano por la editorial Anaya: “El libro gigante  de los juegos de Commodore 64 / 128”.

Libro que ahora ponemos a disposición de todos gracias al trabajo de preservación de Nico para poder seguir disfrutando del pasado.

 

 

¡¡De parte de todos, muchas gracias!!

 

 

 

 

 

CAPÍTULO 1: 64 Historias de Commodore por Nicolás Rodríguez.

 

 Este capítulo de mi vida comienza en el año 1986. En ese año yo con mis 14 años acababa de terminar el octavo curso de lo que se llamaba antes EGB.

Decidí no seguir estudiando, aunque mi tutor me animaba a continuar, pues me decía   que valía para ello. En aquella época teníamos una empresa familiar de carpintería, y un poco por la falta de ánimo de mis padres a que continuara estudiando y otro por mi falta de motivación, me incorporé al mundo laboral con esa edad.

Ese verano del 86 tuve por primera vez en mis manos un commodore 64;  resulta que tengo un tío que trabajaba en barcos cargueros internacionales que se dedicaban a distribuir mercancía de un continente a otro, y mira que no sé cómo se hizo con dos unidades del microordenador, que constaban de la fuente de alimentación y el commodore 64, sin ningún periférico más, pero bueno, en aquel momento como imagináis yo ignorante del tema por completo.

La forma de conectarlo en mi casa era a una sola televisión que teníamos, y claro, cuando estaba el commodore conectado no se podía ver la tele; menudos cabreos de mis padres cuando me ponía a teclear algún programa en BASIC de algún libro o revista y se alargaba mucho o no daba corrido el programa por los errores, bufff… acordaros que no tenía ningún periférico para guardar los datos y si quería jugar o experimentar con algún programa tenía que empezar tempranito a teclearlo, que normalmente eran los domingos por la tarde, y después si había suerte y no se bloqueaba, disfrutar de algún videojuego muy poco tiempo, siempre con el pensamiento de que al apagarlo todo el trabajo de horas se había perdido para siempre.

A veces venían mis dos vecinos, que eran hermanos, a los cuales también le gustaba y me ayudaban a teclear los programas, ahí mi padre ya no decía nada pero la tensión se notaba en el ambiente por que acabáramos ya de una vez….jajaja.

Con el tiempo y cuando me compre mis primera revista de “Tu micro commodore” leyendo, me di cuenta de que se podía salvar la información de la memoria del ordenador a cinta o a disco, así recuperándola después y continuar con el trabajo empezado. Ahora igual suena gracioso, pero antes no había la información que tenemos ahora a golpe de un clic del ratón y de lo que te enterabas era a base de revistas, libros o de algún compañero que tenía el spectrum que con una simple casete y una conexión sencilla ya estaba resuelto el tema.

Años después, y como ya estaba bastante cansado de no poder salvar los datos, decidí  intentar crear alguna forma de conectar el commodore 64 a mi casette de doble pletina. Sin ayuda de esquemas ni nada me puse a ello, un conector hecho de madera y unos cables soldados al azar hicieron que mis ganas de conseguirlo pudieran al miedo de averiarlo. Puedo decir que después de esa absurda experiencia de ignorancia y desesperación mezcladas, y también de múltiples pruebas de conexiones, ya casi parecía que podía funcionar…..pero se truncaron mis esperanzas y lamentablemente dejó de funcionar para siempre. 

El final ya era esperado, pero lo que se dice, de que cuando se cierra una puerta otra se abre, es cierto; el lenguaje Basic del commodore 64 y la toma de contacto con mi primer ordenador me hizo ver la forma de trabajar de otra manera, más estructurada, más organizada y aún mucho más con mi primer pc.

Mis conocimientos de programación me ayudaron a crear mis primeros programas de mi empresa, y a mis colegas radio aficionados sus bases de datos para los concursos, pero bueno, eso es otro capítulo de mi vida que vendría después.

Concluyo, el commodore 64 cambió mi vida y mi forma de trabajar. Fue el comienzo de mi pasión por la programación y la tecnología. Sabía que no me equivocaba y que esto cambiaría el mundo.

Hoy en día soy propietario de una pequeña empresa de fabricación de muebles, aplicando mis conocimientos de informática, programación, cad y control numérico a todos los procesos de fabricación por muy pequeños que sean, así el éxito está asegurado.

Se me olvidaba, me he comprado recientemente el C64 maxi, un poco por nostalgia más que por jugar; menudos recuerdos me trae el editor BASIC que funciona igualito que el original y muy bien. 

Muchas gracias por dejarme colaborar en este gran proyecto como es esta página web, os animo a seguir y a preservar todo lo referente a la historia del commodore. 

 

Nicolás Rodríguez – EB1BQA
cocinasrl arroba hotmail.com

 

 

 

Descarga del libro (Preservación) : “El libro gigante de los juegos de Commodore 64 / 128
Otros libros y manuales en Castellano: Biblioteca Manuales Commodore

 

Publicado 20/04/2020

 

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